Todas los artículos
fueron escritos por
Alejandro Ureña.






 








El teléfono puede ser un gran vendedor

Aunque en los años recientes se ha multiplicado el número de empresas que
cuentan con una dirección de correo en internet, para que sus clientes se
comuniquen al instante, el teléfono sigue siendo una de las entradas más
socorridas para quienes quieren informarse, comprar o conocer una empresa.
Precisamente con el fin de sacar partido a esta característica del teléfono,
la sección amarilla resulta un excelente instrumento promotor de las empresas
que se anuncian en él. Cada vez que una empresa se anuncia coloca en un
sitio visible sus teléfonos, los datos de su domicilio y su dirección de
internet. Por lo menos así debería ser, porque se dan casos en los que la
empresa pareciera no querer dar datos sobre sí misma a los clientes.

También sucede que las agencias de publicidad, o algunos diseñadores gráficos,
en su afán artístico no le dan la importancia requerida a los datos de la
empresa, con tal de hacer que su concepto visual sea lo más destacado.
Los datos de la empresa son simplemente la puerta de entrada a los clientes.
Si no hay puerta, nadie entra.

Volviendo al teléfono, ¿cuántas veces usted ha solicitado información por
teléfono de una refacción para su auto y el que le responde lo hace esperar
largos minutos? ¿Cuántas veces le han respondido rápidamente (sin averiguar)
que "esa pieza no la manejamos aquí"? Después de ese trato ¿volverá usted a
llamarles? Difícil.

El teléfono es la segunda entrada a su negocio. Detrás del teléfono debe
responder una persona que esté bien informada de todo lo relativo a su negocio,
una persona de trato amable y eficiente, porque de ella depende que le compren
o que nunca le vuelvan a llamar. Haga que el teléfono venda.